Semilla en tierra buena
Guillermo Canseco Ramos
Cierro los ojos y te veo llorar
por el mundo que te espera,
pero tu alma te guiará
con valentía y prudencia.
Quiero verte jugar
a la paz contra la guerra
y cada día luchar
con el corazón e inteligencia.
Sé que alcanzarás
con tus manos las estrellas
y también podrás andar
por la senda más estrecha.
Te veo crecer
cual semilla en tierra buena.
Y cuando estés durmiendo
en la más profunda calma
tu sueño brillará
como el sol de la mañana.
Te veo adorar
a la mujer que más te ama
y con el amor encender
la más intensa llama.
Y cada rincón del mundo
será tu patria
y siempre lucharás
por la más justa causa.
Te veo volar
con las alas de tus sueños
y con paciencia aprender
los misterios del silencio.
Te veo escribir
las palabras como el fuego
y si llegas a caer
tus ojos mirarán al cielo.
Y darás tu mano
al que cae sin conocerlo
y sin juzgar escucharás
a quien te pide consejo.
Te veo vivir
con sabiduría y entendimiento.

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