La casa viva
María Rico
Soy las mujeres que me habitan
sus emociones permean mis paredes
la humedad de su llanto traspasa los muros
carcome los colores; los diluye.
La alegría florece el huerto
y se llena de granadas ciruelas y
duraznos.
Cuando ellas son nido
también nacen pájaros en el manzano.
Con su desasosiego
las puertas gimen por la noche.
La rutina las envuelve en el otoño
a la vez que uno a uno se van fracturando
los cristales.
Si la felicidad las envuelve
festejo con ellas
dejo pasar por mis ventanas
rayos de sol
rayos de luna
el trinar de los gorriones
y el susurro del viento.

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