Más yo
Aidé Lara
Llegué a ese punto en mi vida donde no podía
sentirme más plena, más llena, más libre, más yo. A momentos creí que estaba
viviendo mi vida en total plenitud, después comprendí que estaba evadiendo mis
males. Durante muchos meses fui y vine a todos los lugares dónde me fue
posible, conociendo a personas increíbles que me acercaron a mí.
Subí cumbres muy altas, física y
emocionalmente, bailé hasta agotarme, canté hasta quedarme sin voz, festejé la
vida hasta ver el amanecer de varios días, gocé en el silencio de las noches y
entre palabras a medias de las madrugadas.
Bastaron sólo unos días para darme cuenta que
algo faltaba y a veces algo sobraba, me olvidaba de respirar, vi tanto que me
olvidé de observar, oí tanto que me olvidé de escuchar, anhelé tanto que me
olvidé de amar. Tratando de encontrarme me perdí, me dejé llevar a mundos
extraordinarios de cuento. Al final me
abracé a mi soledad, fue como llegar inesperadamente a un lugar nuevo.

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