Romance de la espiga y el roble
Guillermo Canseco Ramos
I
El roble viste elegante
azul sombrero de luna.
Bruna capa hecha de estrellas
cubre su noble figura.
La espiga de luz dorada
es más bella que ninguna,
su faz ilumina el campo
dejando a la noche muda.
Un leve viento convoca
a los bailes de Natura.
La espiga y el roble danzan
y a la primavera auguran.
II
Saturno, dios arrogante,
desde su trono contempla.
Rabia de celos divinos
es poderosa tormenta.
El cielo lanza amenaza,
se escucha clamor de guerra.
Al viento torna violento
y comienza a temblar la era.
Los dos amantes resisten,
el roble lucha con fuerza,
mas ráfagas invencibles
destruyen todo en la tierra.
III
La noche vuelve a su calma,
espiga suave y ligera
el mal sueño aún no pasa
¡Abre los ojos y observa!
.
Yace a un lado el amante
roble de dura corteza,
inerte están ya sus ramas,
silente está la floresta.
El llanto será la lluvia
que aliviará tu tristeza.
Recuerda que en este reino
la muerte es vida que empieza.

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