Mar como partitura
Mabel Ríos Graterol
escriben notas las olas
línea tras línea
cambiantes, distintas
Un caminante,
como el dedo en el piano
recorre el pentagrama
se detiene ante ellas,
y escribe una pausa
Rompe una sobre otra,
un rugir infinito
como un grito de aliento
que termina en susurro
Apenas cambia el horizonte
La bruma precede al sol
Impasible el mar
sigue en su vaivén,
se retrae, se recarga,
se alza, se abate
la anterior abraza
la funde consigo,
cae con ímpetu,
se suaviza, se desvanece
… y empieza de nuevo

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