Desde niño fue precoz, inteligente, emprendedor
y ocurrente. Recién entrado a la juventud se hizo novio de una niña de nombre
Libradita. Ella sólo tenía trece años, el dieciséis. Durante un tiempo
disfrutaron de un noviazgo inocente, pero un día le propuso salirse con él.
La niña ingenua, pero encantada aceptó jugar a
ser mujer. Con los nervios de la primera vez para ambos, no lo disfrutaron
totalmente, pero con los días aprendieron a disfrutar de sus cuerpos sin culpa.
No buscaban más que satisfacer ese despertar hormonal. Para él era solo una
diablura, para ella un juego divertido.
Pasados unos días él la depositó en una casa
respetable, como había visto hacer a sus mayores y esperaban que ahí terminara
todo. Pero los familiares de ambos no opinaban los mismo. Como la niña no era
aún apta para el matrimonio, fue necesario esperar un año y los casaron.
Fue un matrimonio muy prolífico, doce hijos, de
los que solo diez llegaron a la edad adulta. Su matrimonio duró casi 65 años.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario