Mi
noche palpita de amor,
el
amor que intento contener…
Frida Kahlo
Su mirada oro-verde
la deslumbró,
una joven entusiasta
ante un gran señor,
le encarnó las espadas
Sus palabras, el celaje
Diluida en sus manos
entregada sin resquicios
a su espejo
de la noche
Resistió con entereza
heridas del cuerpo,
heridas del alma,
elevó su ímpetu
arrancando vida al tiempo
Desgarrada por entero
ya estaba incompleta
cuando lo perdió,
entonces lo amputó
No
quiero volver a saber de ti
ni que
tú sepas de mí …
quien
le ama
con
vehemente locura
Su
Frida

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