Soy Eris, mi morada es tu interior desde el
principio de los tiempos…vivo escondida, nadie quiere hablar de mi pues dicen
que “Soy la pena del bien ajeno”. Si hasta en los Dioses tengo injerencia.
Mi trabajo de corrosión es lento pero certero.
Palabras soeces salen de mi lúgubre cueva, tengo envidia de la buena…miento.
Hago que tu piel arda que tu alma sufra que sudes frio y no me olvido de ese
vacío en el estómago. No puedo abandonarte porque soy parte de tu condición.
Yo sé que tú sabes, pero no quieres saber que
soy una emoción común. Reconoce que provengo de la comparación y crees carecer
del brillo que otros poseen. Una bruma de miedo te atenaza, pero en algún claro
de luna sentirás el abrazo de la gratitud que también forma parte de ti, aunque
poco la cultives.
Mi trabajo es hacer que vivas compitiendo y el
tuyo que vivas para darte.

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