Quise pasar desapercibida y ¿cómo hacerlo en un
espacio así y siendo quién soy?
Mujer educada para ayudar a gobernar, cuidando
a mis hermanos menores. El tener una voz dulce y serena, no es lo mío, suelo
bromear al decir que tengo voz de “sargento mal pagado”. Aprendí a vivir con
humor esas asperezas propias de mi personalidad, gracias a un hecho que viví en
mi adolescencia.
Estaba en Sec. Experimental Fed. Fuego Nuevo y
el profesor de Educación Artística (mi padre), organizo un concurso de canto y
ese día en casa al desayunar me dijo: -mija me vas a ayudar hoy; -está bien
papá, le respondí más no le pregunté en que.
Ya para iniciar el evento y al no conseguir
maestro de ceremonias, me da unas hojas con los nombres de los participantes,
su grado el título de la canción con que participaban. No dimensione la cantidad
de alumnos y maestros que éramos, unos 300 más o menos. Momento incomodo frente
al micrófono, frente a mis compañeros y maestros, volteo a ver a mi maestro y
padre; la sola mirada me dio el impulso para con temblorosa voz, iniciar a leer
lo escrito y presentar al primer participante. Entre cantante y cantante se me
corrigió: postura, tono y volumen de la voz, el cómo proyectar seguridad para
hacerme presente, así aprendí y sigo aprendiendo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario